El plasma rico en plaquetas (PRP) facial es un tratamiento de medicina estética que utiliza una fracción de la propia sangre del paciente, concentrada en plaquetas, para trabajar determinados aspectos de la calidad de la piel del rostro y el cuello.
Cuando una paciente viene a consulta porque nota su piel más apagada, con menos elasticidad o con los primeros signos de envejecimiento, lo primero que hago es valorar qué necesita realmente. No todas las pieles envejecen de la misma manera ni necesitan el mismo tratamiento.
El PRP se obtiene mediante una extracción de sangre que después procesamos para separar el plasma. Las plaquetas contienen factores de crecimiento que participan en procesos de reparación de los tejidos. En medicina estética, podemos utilizarlo para intentar mejorar de forma progresiva la calidad cutánea, aunque la respuesta varía entre pacientes.
Con el tratamiento de PRP facial busco favorecer una mejoría progresiva de la calidad de la piel, siempre adaptando el procedimiento a las características de cada paciente.




Suelo valorar este tratamiento en personas que quieren mejorar el aspecto de su piel y buscan una opción de rejuvenecimiento facial sin modificar el volumen ni la expresión del rostro.
Antes de recomendar PRP, reviso los antecedentes médicos y valoro el estado de la piel para determinar si es una opción adecuada. No todos los problemas de flacidez o envejecimiento responden de la misma manera a este tratamiento.
Antes de comenzar, realizo una valoración de la piel del rostro y el cuello para conocer sus características y establecer qué podemos mejorar de manera realista.
El procedimiento comienza con una pequeña extracción de sangre. Después, mediante un proceso de centrifugación, obtenemos la fracción de plasma que utilizaremos en el tratamiento.
Una vez preparado, aplico el PRP mediante pequeñas infiltraciones en las zonas que hemos planificado. La técnica se adapta a las necesidades de cada paciente y a las características de la piel.
Después pueden aparecer pequeñas molestias, enrojecimiento, inflamación o algún hematoma temporal. Te explicaré los cuidados posteriores y cómo será el seguimiento.
El número de sesiones depende de la valoración inicial y de la evolución. Me gusta trabajar con objetivos realistas y comprobar cómo responde la piel antes de plantear nuevas sesiones.
Los resultados del PRP facial no son inmediatos. Cuando existe una respuesta favorable, los cambios suelen apreciarse de forma progresiva durante las semanas posteriores al tratamiento.
Siempre explico que los resultados pueden variar y que la evidencia científica sobre el PRP para rejuvenecimiento facial todavía presenta limitaciones. Por eso, antes de comenzar, prefiero valorar qué mejoría podemos esperar en cada caso y si existen otras opciones más adecuadas.
Podemos valorar si el tratamiento con plasma rico en plaquetas es adecuado para ti y qué resultados sería razonable esperar.
Estudiaré tu piel, resolveré tus dudas y te explicaré cómo plantearía el tratamiento, cuántas sesiones podrías necesitar y qué cuidados debes tener en cuenta.